viernes, 26 de febrero de 2016

La Calumnia (1495). Sandro Boticelli




Nos encontramos ante una obra pictórica del Renacimiento, para ser más exactos, estamos frente a La Calumnia o La Calumnia de Apeles, realizado por Sandro Boticelli.


Boticelli (1445 – 1510) fue una de las figuras más relevantes del Quattrocento italiano, su estilo grácil y amable le sirvió para ganarse los favores de los más afamados mecenas florentinos. Su formación como artista no comenzó hasta los catorce años, sin embargo este periodo le permitió tener un conocimiento más global que el resto de los artistas; formado en el taller de Filippo Lippi, el artista pronto evolucionó hacia un estilo más naturalista que sus compañeros y que ya nunca abandonaría en su carrera artística. En sus obras se conjuga a la perfección la destreza técnica de su dibujo con un amable y grato colorido





 Figura de Sandro Boticelli











Este cuadro, como hechos citado anteriormente, fue realizado por Sandro Botticelli, después de la caída de los Médicis, en el año de 1495 en plena época de la República de Florencia con el dominio de Savonarola. Vasari (arquitecto, pintor y escultor, famoso por sus biografías de artistas italianos) decía que había visto este cuadro en casa de la familia Segni, esta familia fue muy importante en Florencia, en aquel tiempo. Posteriormente estuvo el cuadro en el Palacio Pitti. Desde 1773 se encuentra en la Galería de los Uffizi. El cuadro se basa en un tema alegórico. Apeles y Antifilos eran dos pintores de la Antigüedad, Antifilos había calumniado a Apeles en una plaza pública acusándolo de traición a Ptolomeo Filopator. Apeles fue enviado a prisión. Cuando se reconoció su inocencia, fue mandado a la esclavitud el calumniador y Apeles fue liberado.

En la tabla del florentino encontramos dos partes bien diferenciadas: a la izquierda del cuadro aparece el rey -quizás Midas- con orejas de burro, él será el encargado se dictar la sentencia. Aparece flanqueado por dos figuras femeninas con los rostros distorsionados que le susurran maldades, la sospecha y la ignorancia.

Encabezando al grupo central encontramos una figura masculina, el rencor, que lleva de la mano a una joven, la calumnia. Ésta aparece ajena a todo el ajetreo de su alrededor y en la mano porta una antorcha que haría referencia a como la mentira se extiende con la misma facilidad que el humo. Adornando sus cabellos con una cinta blanca aparecen la envidia y el fraude. La calumnia arrastra al condenado que aparece desnudo ya que su inocencia se traduce en el hecho de que no tiene nada que ocultar.

En la derecha, una figura femenina y desnuda, que nos recuerda al Nacimiento de Venus, señalando al cielo donde realmente se hará justicia; es la verdad, y de ella emana una luz brillante que se extiende por toda la composición. A su lado aparece una anciana vestida de negro que se gira para mirar a la verdad, la penitencia.


Así pues, en esta obra, podemos diferenciar diez figuras:

Midas: El rey se encuentra sentado entre la Sospecha y la Ignorancia, que le susurran al oído. Sus orejas son de burro porque se deja aconsejar por ellas, tiende la mano hacia el Rencor.
Sospecha e Ignorancia. Estos personajes se encuentran susurrando al rey.
Rencor. El monje que señala al juez Midas increpándole es el Rencor o la Ira, que lleva de la mano a la Calumnia.
Calumnia: La Calumnia aparece como una mujer joven que lleva en la mano una antorcha, aludiendo a su carácter incendiario. Está aferrada por al Rencor.
Fraude y Envidia: Dos jóvenes y bellas mujeres le trenzan el cabello con una blanca cinta a la Calumnia. La Envidia y el Fraude van siempre con la Calumnia.
Víctima: Un hombre desnudo, que implora con sus manos juntas para pedir clemencia.
Verdad: La Verdad se encuentra en una esquina y está desnuda. Parece que espera una respuesta divina alzando uno de sus brazos.
Penitencia: Es una anciana que mira a la verdad. La Penitencia está siempre entre la Calumnia y la Verdad.

La escena del cuadro se desarrolla en una estancia con arquitectura clásica, donde se representan arcos de medio punto, entre estos arcos hay unas hornacinas y en su interior se encuentran unas esculturas que representan a personajes cristianos y grecorromanos. Propio del estilo Renacentista

Cabe destacar también que es una obra de reducidas dimensiones: apenas 90 cm de largo y 60 cm de altura.

Para saber más de Boticelli

Por último, aquí dejo un documental sobre nuestro autor, en el cual se analizan las obras que hemos visto muy detalladamente:


sábado, 20 de febrero de 2016

La Trinidad




Nos encontramos ante una obra pictórica renacentista, para ser más exactos, estamos frente a La Trinidad, realizada por Masaccio entre los años 1426 y 1428. Es una pintura al fresco sobre muro y sus medidas son 667 centímetros de altura por 317 centímetros de anchura. Se encuentra en Santa Maria Novella, en Florencia.

Es una obra que marca de manera rotunda el definitivo triunfo de la perspectiva matemática en la pintura italiana del Quattrocento.

La pintura estuvo mucho tiempo oculta, desde que Vasari realizara unas reformas en el templo a mediados del siglo XVI. Llama la atención que fuese el propio Vasari quien tapase esta joya, teniendo, como tenía, una alta valoración de la obra de Masaccio. Trescientos años después de su ocultación la pintura fue recuperada para que ahora podamos disfrutarla en todo su esplendor, máxime después de la última restauración efectuada en el conjunto.

Lo que hace especial a esta obra son los innumerables detalles que nos ofrece. De una parte, la composición en dos escenas diferentes: en la parte inferior encontramos un altar que hace las veces de sepulcro enmarcado por columnas, sobre el que figura un esqueleto.Que nos lanza un mensaje que podemos leer en el fondo, escrito en letras capitales: "Yo fui antes los que vosotros sois y lo que yo soy ahora vosotros lo seréis".



A continuación, nos encontramos una segunda escena, flanqueada por los donantes de la obra. Aquí la capacidad de Masaccio para representar el volumen y la profundidad nos permite apreciar a esos donantes arrodillados, dispuestos a ambos lados de la escena principal y que parecen asistir a ella desde otro plano, como si estuviesen fuera de la representación. Y ésta consiste en una Trinidad en la que Masaccio nos muestra al Padre sosteniendo con firmeza la cruz en la que yace el Hijo muerto, mientras el Espíritu Santo, como paloma, se sitúa entre las cabezas de ambos, hasta tal punto que el observador poco atento podría confundirlo con un cuello blanco que tuvieran los ropajes de Dios. Por lo demás, al pie de la cruz hallamos a María y San Juan, que la acompaña en su dolor, escena típica del Calvario.


En cuanto al marco arquitectónico, Masaccio nos ha situado ante una arquitectura clasicista en la que dos enormes pilastras de orden corintio enmarcan un arco de medio punto sostenido por columnas jónicas. Tras el arco se inicia una bóveda de medio cañón decorada con casetones que alcanza hasta el otro arco que al fondo cierra la composición. Aquí encontramos una novedad absoluta, la construcción que nos presenta el pintor y la composición toda se hallan sometidas a las leyes de la perspectiva geométrica por primera vez en la historia de la pintura, hasta tal punto que el espacio pintado deviene real y el espectador cree encontrarse ante un enorme hueco abierto en la pared de la iglesia. Al parecer manejó aquí Masaccio las enseñanzas que, al respecto, había recibido de Brunelleschi, a quien conoció en la ciudad de Florencia.

Contribuye a consolidar este efecto el hecho de que los personajes estén mostrados a tamaño real, así como la disposición triangular que presentan y la línea ascendente que los conecta, pasando por el madero de la cruz y llegando hasta la cabeza de Dios Padre. Sin embargo, la alinación de los capiteles del conjunto compone otro triángulo, con el vértice a los pies de la cruz y sobre el centro del esqueleto.


Toda la escena está enmarcada en tres grandes cuadrados que organizan el sistema de proporciones, mientras que se genera un punto de vista que parte precisamente de los ojos del espectador y que justamente lleva la mirada hasta el centro del mensaje religioso que la obra quiere transmitir: la importancia trascendental de la Trinidad en el pensamiento cristiano y en la propia concepción de la salvación de la especie humana.






En definitiva, Masaccio nos ha legado en esta obra muchos planteamientos novedosos, que se incorporarán al conjunto de cánones renacentistas aplicados a la pintura. La Trinidad es, por tanto, toda una lección del arte de pintar y de las fórmulas de la perspectiva matemática de la mano de un joven que se disponía a morir sin haber cumplido aún los veintisiete años.

Para saber más de Masaccio.




Tabernáculo de la Anunciación




Nos encontramos ante una obra escultórica renacentista, para ser más exactos, estamos frente al Tabernáculo de la Anunciación, esculpido por Donatello entre los años 1435 y 1440. Su material de construcción es la piedra caliza; y sus dimensiones son 420 cm de altura por 248 cm de anchura. Se encuentra situado en la Iglesia de Santa Croce, en Florencia.

Es un magnífico ejemplo de lo que se ha venido en llamar escultura pictórica, ya que Donatello incorporó el color a los volúmenes escultóricos. Algo que fue habitual durante el Renacimiento en materiales como la madera y especialmente con la cerámica vidriada, un tipo de trabajos en los que se especializó un escultura contemporáneo a Donatello: Luca della Robbia.

Pero Donatello en este caso realizó su escultura en piedra y en terracota cocida, y posteriormente le aplicó el color. De hecho, se podría hablar de que más de una escultura es un altorrelieve realizado en piedra, concretamente pietra serena, a la que se le han aplicado elemento en terracota, así como todo el conjunto se ha iluminado con la inclusión de reflejos dorados.

Este tabernáculo no se puede considerar como la típica hornacina de estilo gótico, sino que se trataría de una pieza de aires clásicos, algo que se manifiesta en elementos como las pilastras que aquí no son acanaladas sino escamadas. De hecho, todos los elementos que componen la obra están vinculados al mundo clásico, pero unidos con una enorme fantasía por parte de su autor.

Al mismo tiempo tiene muy en cuenta la tradición de la escultura religiosa italiana, y por ello está muy presente la habitual contraposición del juego de líneas que aparecen en muchas representaciones de la Anunciación, aquí remarcada por el juego de gestos entre los personajes. El resultado es una obra que transmite con enorme dramatismo el momento en el que el arcángel San Gabriel le comunica a la Virgen María que va a concebir al hijo de Dios.


La Anunciación, está insertada dentro de un tabernáculo renacentista, compuesto por un basamento, con el apoyo de dos ménsulas que muestran los escudos de los Cavalcanti, familia emparentada con los Médici y que fue la que le encargó la obra a Donatello. La rica ornamentación de toques dorados acentúa las líneas pero, no influye de ninguna manera en la calma y la concentración del encuentro sacro.


Los dos protagonistas la Virgen y el Ángel, están realizados en alto relieve y representados en el momento de la aparición angélica. La Virgen escucha con sorpresa moderada y con una reacción controlada. Su figura está modelada según el ideal anatómico de los antiguos, pero supera el arte antiguo en la expresión de una emoción más profunda. El ángel, arrodillado ante ella, la mira con timidez y con dulzura, estableciendo un estrecho diálogo visual que hace la escena extremadamente ligera y viva.



No se muestra ninguna alusión al jardín cerrado (hortus conclusus) símbolo de la virginidad de María, y tampoco el ángel lleva el tradicional lirio (símbolo de la pureza).


Y como fondo de la escena todo lo hace muy decorativo, ampliando de este modo la relación entre las figuras y el ornamento. Además, otro elemento decorativo del tabernáculo que inmediatamente remite al mundo clásico son los putti o angelotes que aparecen en la parte superior del frontón curvo y con volutas que corona la escena.




En conjunto, al observar detenidamente el Tabernáculo de la Anunciación de Donatello se llega a la conclusión, de que como ocurre con casi toda la producción escultórica de este artista florentino, se trata de una obra de delicadísima hechura.

Esta obra, Donatello la realizó en colaboración con el arquitecto Michelozzo Michelozzi, uno de los más importantes representantes de la arquitectura palaciega del Quattrocento italiano en general y florentino en particular.

Otras obras relevantes de nuestro autor son: San Jorge , el Sepulcro del cardenal Rainaldo Brancacci, el Púlpito del cinturón de la Virgen, el "Gattamelata", Magdalena Penitente y el David.

Para saber más de Donatello

Virgen de Senigallia

Nos encontramos ante la Virgen de Senigallia; una obra pictórica de Piero della Francesca perteneciente al arte del Renacimiento. Esta obra se encuentra en Urbino.


Esta obra se trata de una obra pictórica de pintura sobre tabla; en esta obra encontramos a la Virgen con el niño en brazos; el niño se encuentra en actitud de bendecir con su mano derecha, y la Virgen aparece acompañada por dos mujeres más y con un velo semitransparente sobre la cabeza. 

Esta obra, al igual que muchas de las obras del Renacimiento, se encuentra descontextualizada de lugar y fecha, ya que como apreciamos en la arquitectura que aparece de fondo, presenta características totalmente diferentes y mucho más modernas que la época en la que se supone que ocurrió todo. 

En esta obra de la Virgen de Senigallia, observamos que hay perspectiva matemática y no perspectiva jerárquica; ya que aunque la Virgen y el niño aparecen en primer plano y son los retratos que más llaman nuestra atención, todas son de la misma estatura y ninguna aparece sublevada a otra. 

La Virgen de Senigallia fue realizada por Piero della Francesca en el año 1470; se trata de pintura sobre tabla, mide 61 x 53'5 cm, y se encuentra en la Galería Nacional de las Marcas, en Urbino. Esta obra recibe este nombre porque se encontraba originalmente en la Iglesia de Santa María de las Gracias, en Senigallia. 

San Andrés de Mantua




Nos encontramos ante una obra arquitectónica renacentista, para ser más exactos, estamos frente a la Basílica de San Andrés; llevada a cabo por León Battista Alberti aunque terminada por Fancelli en el año 1472. Se encuentra situada en la ciudad de Mantua (Italia).

La obra fue encargada por el II Marqués de Mantua, Ludovico Gonzaga, y el lugar escogido fue el emplazamiento de un antiguo monasterio perteneciente a la orden benedictina. El templo debía albergar la reliquia más importante de la ciudad, la sagrada sangre de cristo, y dar cabida a los miles de peregrinos que llegan para adorarla

El propósito del nuevo edificio fue contener a los peregrinos que lo visitaban durante la fiesta de la Ascensión cuando un vial, que los creyentes entienden que contenía la Sangre de Cristo, se eleva de la cripta inferior a través de un agujero en el suelo directamente bajo la cúpula. La reliquia, llamada Preziosissimo Sangue di Cristo («La más preciosa Sangre de Cristo»), está conservada en los Vasos Sagrados, según la tradición fue llevado a Mantua por el centurión romano Longino. Fue muy venerado durante el Renacimiento. Estas reliquias se muestran a los creyentes sólo en Viernes Santo y luego se sacan en procesión por las calles de Mantua.

Es el único edificio religioso que Alberti diseñó en su totalidad. Tanto la planta como la distribución de la fachada tendrán amplia difusión en el Renacimiento y en el Barroco. No en vano, dotó al templo de nave única, rompiendo con la fórmula basilical de tres naves que imperaba desde la época paleocristiana. Armonizó las proporciones de la colosal portada, simultaneando el “orden gigante” en las pilastras de las calles laterales con el “orden normal” en las pilastras del arco principal.

La iglesia presenta una planta de cruz latina con un espectacular desarrollo interior. Los laterales de la nave son horadados con seis capillas laterales que se presentan de forma alterna: mientras unas capillas adquieren un espectacular desarrollo en altura, están abiertas a la nave principal a través de un arco de medio punto y aparecen rematadas por una bóveda casetonada; las alternas son pequeñas capillas cuyo acceso se realiza a través de una sencilla puerta adintelada sobre la que aparece un enorme ovalo como motivo decorativo, estas capillas han sido horadadas en el mismo contrafuerte que contrarresta los empujes de la bóveda de cañón que cubre todo el espacio.



La nave da acceso a un crucero abovedado con un importante desarrollo en planta. Especial atención la enorme cúpula sobre pechinas que ocupa el espacio central pese a ser construida tras la muerte del humanista por el arquitecto Filippo Juvarra, de hecho parece ser que ni la cúpula ni tan siquiera el crucero se encontraban en los planos originales de Alberti y fueron modificaciones posteriores. La iglesia aparece rematada por un solo ábside semicircular de gran desarrollo.


Sin embargo la verdadera importancia de su planta radica en la disposición alternante de las capillas laterales ya que sería el modelo en el que se inspiraría Vignola para realizar su iglesia del Gesú en Roma, iglesia prototípica de la orden jesuita y que tantas veces fue repetida.



Pero si importante es su interior su exterior y especialmente su fachada no se queda atrás. Alberti ideó la fachada de San Andrés con gran unidad y armonía. La zona central se articula como un gran arco de triunfo que sigue los modelos de la Roma imperial. Este arco -realizado en ladrillo y recubierto con materiales nobles- actúa como pórtico o nártex de la construcción, su intradós está casetonado y es flanqueado pilastras de orden corintio. El magnífico arco es flanqueado por pilastras, que de nuevo se realizan en orden corintio, y entre éstas se abren vanos superpuestos: el de abajo adintelado y los dos superiores en forma de arco de medio punto. La fachada aparece rematada con un frontón de tipo triangular un tras éste un elemento con función desconocida que imita al paño de una bóveda.


     


La gran innovación de Alberti en la construcción exterior del templo ha sido crear un espacio armonioso y proporcionado sirviéndose de elementos de la antigüedad pagana, el arco, reinventando su función y ubicación.

Otras obras de este gran genio son: el Palazzo Rucellai y Santa María Novella.

Para saber más de León Battista Alberti.




Magdalena Penitente

Nos encontramos ante la Magdalena Penitente de Donatello. Se trata de una obra escultórica del arte del Renacimiento realizada por Donato di Niccolò (Donatello). Pertenece a la tercera etapa de Donatello, etapa en la que volvió a su ciudad natal, Florencia, para descansar en sus últimos años de vida.


Esta obra está tallada en madera policromada; es una obra del escultor Donatello, en la que representa sin complejos la vejez, la pobreza, la tristeza y el dolor. Esta obra es especialmente importante porque fue esculpida en los últimos años de vida de Donatello; años en los que se replanteaba todo lo que había hecho a lo largo de su vida.

En esta obra encontramos gran expresionismo en la cara de Magdalena penitente; que ruega por la rendición de sus pecados. En esta, la última etapa de Donatello, destaca mucho el expresionismo de sus obras. 

Con Magdalena Penitente, Donatello, lleva al máximo detalle el expresionismo, en esta obra podemos ver a alguien totalmente descuidado, delgada, con el rostro completamente demacrado por el sufrimiento y con prendas destrozadas y arruinadas. Magdalena aparece con la boca entreabierta en señal de sufrimiento y con los músculos totalmente marcados debidos a la delgadez extrema. 

Magdalena Penitente es una obra erguida, de los años 1454 - 1455, se encuentra en el Museo dell'Opera del Duomo en Florencia. Fue esculpida por Donato di Niccolò, conocido por Donatello y que se cree que en un principio se encontraba en el Baptisterio de Florencia, lugar donde posiblemente, Donatello la esculpió. 

Segundas Puertas

Nos encontramos ante las Segundas Puertas (o Puerta Norte) del Baptisterio de San Juan Bautista, en la Plaza del Duomo, Florencia. Esta es una obra escultórica del arte del Renacimiento; su autor fue Lorenzo Ghiberti.


En estas puertas se representan en total veinte obras en bronce del Nuevo Testamento y ocho de los evangelistas y doctores de la Iglesia. Cada una de las escenas miden 53 x 44.5 cm. Las escenas se encuentran dentro de marcos lobulados con forma de tréboles de cuatro hojas. El marco de la puerta presenta decoración floral tallada en madera. 

De estas escenas, tenemos que destacar la delicadeza con la que se representan todos los detalles y la dificultad que presenta poder realizar obras de semejante dificultad y minuciosidad de los detalles. En estas escenas sabemos que está todo representado en bronce; tanto la escena principal como el fondo. 

Estas obras de las Segundas Puertas del Baptisterio de San Juan Bautista se encuentran en dicho baptisterio en la Plaza del Duomo en Florencia. Estas obras pertenecen a los años 1401 - 1424, y fueron realizadas por Lorenzo Ghiberti; quien consiguió ser quien el elegido para realizarlas tras haber ganado un concurso de escultor. 

Tras acabar de hacer estas escenas para las Segundas Puertas del Baptisterio, Ghiberti fue elegido para realizar también las Terceras Puertas porque con su obra escultórica inicial consiguió dar mucho prestigio al Baptisterio de San Juan Bautista. 

Basílica de San Lorenzo

Nos encontramos ante la Basílica de San Lorenzo, es una obra arquitectónica perteneciente al arte del Renacimiento; concretamente es una obra de Filippo Brunelleschi y se encuentra en Florencia.


Se trata de una basílica con planta de cruz latina, tres naves, capillas laterales, y techumbre exterior a dos aguas tanto en la nave principal (más elevada), como en las naves laterales (en menor altura).

Como podemos apreciar, su exterior está hecho de piedras; posiblemente sillares, la fachada tiene arcos y vanos ciegos, y tiene tres puertas de acceso en la fachada principal; una en el centro (la principal) y dos a los lados de esta.


El interior de la basílica de San Lorenzo está recubierto de mármol para decorar y nos encontramos que la nave principal tiene el techo acasetonado, tiene aperturas de grandes ventanales que permiten pasar la luz solar en la parte superior, y que está dividida de las naves laterales mediante columnas de mármol con capitel de orden corintio, fuste liso, y que sostienen arcos de medio punto con el intrados festoneado. 

Las naves laterales están en menor altura que la nave principal; sus techos son bóvedas vaídas que finalizan en el comienzo de columnas adosadas o pilastras. Observamos que en cada bóveda vaída hay un óculo que permite también la entrada de luz solar, al igual que los ventanales de la nave principal.



Al final, en el transepto, encontramos una cúpula decorada antes de llegar a la capilla principal. En los laterales encontramos también unas cúpulas; aunque son más pequeñas, estas cúpulas están sobre las capillas laterales. 

La cúpula de la nave central se aprecia desde el exterior como un cimborrio ya que está cubierta por una estructura con forma similar. 

Esta construcción es una obra de Filippo Brunelleschi, se encuentra en Florencia, es de los años 1421 - 1428; esta obra arquitectónica fue encargada y financiada por una familia muy poderosa de la Florencia de la época, la familia Médici, que la encargó para simbolizar su creciente poder. 

martes, 16 de febrero de 2016

El Gattamelata

Nos encontramos ante una obra escultórica de grandes dimenciones. Se trata de un retrato ecuestre de un militar de alto rango, debido a que se encuentra en posición de arengar a las tropas, con una bara de mando en una de sus manos, y en la otra, cogiendo las riendas del caballo, además de la indumentaria militar(toracato) que lleva. Se pude ver como la obra se encuentra encima de un pedestal. También se observa la gran fortaleza física o anatomía poderosa del caballo, que bajo su pata delantera izquierda se representa como una bola, que significa el poder militar sobre el mundo. En la antigüedad, la representación que estamos viendo, representaba al tirano(el jinete) que ejercía su poder sobre el pueblo(caballo).

Aplicando la teoría, estamos ante la obra escultórica llamada "El Gattamelata". El Gattamelata es una obra de Donato di BettoBardi, más conocido como Donatello. Actualmente esta obra se encuentra en la plaza delSanto en Padua, para donde fue realizada, y en esta ciudad el autor pasó diez años de su vida.La obra fue realizada aproximadamente entre los años 1444 y 1453, mientras la realizaba también hizo tras obras. La obra fue encargada por el hijo del Condottiero, Antonio Narni, que quería glorificar a su padre, Erasmo de Narni, con una estatua ecuestre. Se le encargó a Donatello porque fue el único capaz de realizar esta escultura ya que muchos otros habían intentado realizar este tipo de retratos y no lo habían llegado a conseguir. La escultura la financiaron la última esposa del general y su hijo, pero el proyecto solo se pudo llevar a cabo con la autorización de gobierno veneciano.

Obra escultórica:
Es una escultura de bulto redondo que mide 340x390cm realizada en bronce fundido, es una de las obras más innovadoras del artistaflorentino y en ella también introduce elementos de la antigüedad clásica como en otras obras suyas anteriores y también posteriores ya que estámuy influenciado por estos elementos. Es una obra que pertenece al periodo del Quattrocentoen el Renacimientoitaliano y tiene una temática de exaltación a un personaje público de la época.Vemos una escultura exenta enla que se ve un personaje representado como un hombre victorioso sobre su caballo, en esta obra hay un gran avance técnico y artístico ya que nunca, desde la antigüedad clásica se había llegado a realizar una escultura ecuestre totalmente exenta de este tamaño tan monumental y realizadoen bronce. La escultura ecuestre comportaba un gran problema técnico que hacía difícil su ejecución y que sin un taller bien organizado y especializado no se podría realizar. La escultura presenta una postura equilibrada y erguida realizada a modelo de las esculturas ecuestres romanas siguiendo el único ejemplo que quedaba que era el de la escultura en bronce de Marco Aurelio en Roma. La escultura presenta un gran detallismo, el jinete presenta una gran serenidad en su cuerpo al igual que el caballo, pese a estar simulando movimiento no se rompe esta serenidad. Pese a esa serenidad el caballo nos da sensación de vivacidad y el contrapposto de la figura del general marca las ideasde acción y protagonismo del personaje representado. Toda la composición se mueve dentro de una misma línea y esta guarda las formas, esta línea es cerrada y utiliza elementos como la pata levantada del animal se apoya sobre una bola para cerrar el contorno y para la sensación de equilibrio.La sensación de movimiento de la figura la crea el bastón de mando que tiene en su mano derecha al igual que la pata levantada del caballo y la cabeza de éste girada hacia la izquierda, todos
estos elementos también retratan y resaltan las virtudes del general con un gesto austero y el bastón
de mando remarca la autoridad de éste, la posición en la que se encuentran él y el animal parece que
este haciendo la revisión de las tropas antes de la batalla. Es toda una composición muy pausada sin
elementos exagerados ni elementos que den sensación de movimientos violentos. Pese a la
sensación de lentitud que da el caballo y la tranquilidad de todo el conjunto la sensación que da al
espectador es de victoria, de un hombre exitoso en sus batallas.El personaje presenta un rostro serio, decidido; en él se ve la cara de un hombre maduro que representa a un personaje experimentado, que se ha hecho a símismo y representa también la determinación en la batalla. No tiene unas facciones realistas en su rostro pero pese a eso muestra su psicología y perfectamente este rostro esta realizado así de forma intencional por parte de Donatello que busca darle una serie de características al personaje utilizando su rostro de manera que lo consigue. Esta vestido a la romana, lo que hizo que recibiera críticas por hacer un monumento arqueologista, cosa que no es cierto ya que le da su particular toque personal y no es simplemente una copia de el retrato de Marco Aurelio sino que lo hace a su manera y con unas características personales. Lleva una coraza con un relieve que tiene elementos clásicos como es un rostro que parece de mujer.
En toda la escultura Donatello intenta plasmar una serie de elementos y símbolos para que
el retrato tenga el sentido que élquiere. Todo está hecho de forma clásica pero sin embargo hay
cosas como el rostro del personaje o el tamaño de el mismo que no siguen estas proporciones y
reglas clásicas ya que presenta un tamaño muy pequeño en comparación con el caballo y no sigue las medidas clásicas, su rostro no es realista ya que esta hecho a
sí para transmitir una serie de expresiones que le interesan al artista y sobretodo mostrar su heroísmo vital. Sin embargo lo que si que tiene un gran realismo son las proporciones y la forma de caballo que con el ritmo repetitivo de sus curvas muestra un ser vivo en movimiento, este tiene la musculatura marcada y toda su anatomía esta realizada con una perfección impresionante ya que incluso el tratamiento del pelo del animal es exquisito, al igual que las arrugas que le salen al girar el cuello, se ve que el artista conocía no solo la anatomía humana sino que también teníaun gran conocimiento de la naturaleza, que probablemente habría estudiado como la gran mayoría de los artistas renacentistas. El movimiento y la tensión dominan toda la composición, comosi se quisiera mostrar un cierto sentido de control y de dignidad antigua.Toda la escultura se levanta sobre un gran podio como si fuera un edificio o una especie de monumento funerario, su parte más
baja tiene forma cuadrada como si se tratase de un podio sobre el que se eleva un edificio, luego se encuentra la parte central en forma elíptica y donde hay unas puertas de piedra que puso ahí el artista para dar mayor sensación de que se trata de un edificio, la parte superior tiene un elemento cuadrado que separa la parte central que es la más grande de la parte superior que también es de forma elíptica y donde tiene unos relieves realizados a la manera clásica y sobre esto ya está la escultura de bronce. 
El Gattamelata
Marco Aurelio















La escultura esta realizada para ser vista desde todos los puntos de vista. Esta obra es claramente renacentista, ya que Donatello pertenece a este estilo, presenta características tales como los elementos de la antigüedad clásica, esa recuperación del tipo de escultura ecuestre que no se había realizado hasta el momento, el tipo de composición, la naturalidad y el detallismo así como esa visión tridimensional de la obra. Esta obra deja de estar sujeta a la arquitectura de la que ya no depende, esto también es un elemento clásico. Pero muchos de los elementos que hay aquí y que hoy se conocen como características del Renacimiento son gracias a que Donatello los introdujo en sus obras, como puede ser en este caso el retrato ecuestre, pero también esta obra tiene elementos que no son tan generalizados en el renacimiento y que son más propiamente suyos como es el intento de plasmar la psicología del personaje aun no teniendo realismo en su rostro o realizar el jinete más pequeño para darle un mayor efecto de grandiosidad al verse desde bajo la escultura.
Está claro que Donatello pertenecía al estilo renacentista, pero también es cierto que la gran mayoría de sus obras tienen elementos propios del artista que luego influenciarían a otros artistas posteriores y contemporáneos a éste. La obra en resumidas cuentas está hecha por un artista que pese a pertenecer a un movimiento utiliza en la mayoría de los casos sus conocimientos y habilidades para realizarla.En este periodo el artista es mucho más valorado, al igual que la obra que realiza. No se le trata como un simple artesano sino que llegan a tener fama y prestigio, y como es el caso de Donatello, llegan a influir a muchos personajes importantes y a formar parte de la vida de estos de una manera más o menos personal.


Donato di Niccolò di Betto Bardi:

Virgen Penitente

Conocido como Donatello (Florencia, Italia, 1386-ibídem, 13 de diciembre de 1466), fue un artista y escultor italiano de principios del Renacimiento, uno de los padres del periodo junto con Leon Battista Alberti, Brunelleschi y Masaccio. Donatello se convirtió en una fuerza innovadora en el campo de la escultura monumental y en el tratamiento de los relieves, donde logró representar una gran profundidad dentro de un mínimo plano, denominándose con el nombre de stiacciato, es decir «relieve aplanado o aplastado».
El David de mármol para la catedral de Santa María del Fiore en Florencia, fue su primera obra documentada entre 1444 y 1446. En los años sucesivos realizó numerosas obras en mármol, terracota, bronce y madera para diversos mecenas y ciudades. Regresó a Florencia en 1459 con el encargo de modelar unas placas en bronce para la Basílica de San Lorenzo y durante su elaboración falleció en diciembre de 1466.
Entre sus obras más importantes se encuentran el David de bronce en el museo del Bargello, el Púlpito exterior de la catedral de Prato, la María Magdalena penitente en el museo dell'Opera del Duomo en Florencia y Judith y Holofernes en el Palacio Vecchio.


David
Judith y Holofernes











sábado, 13 de febrero de 2016

Cúpula de Santa María de las Flores

Nos encontramos ante una obra arquitectónica de grandes dimenciones, en concreto, se trata de una cúpula de corte gótico. Se trata de una cúpula apuntada y rematada por una gran linterna, con una estructura realizada con ladrillos, sobre una base octogonal. Entre cada uno de los 
nervios de la cúpula nos encontramos unas hileras compuestas por tres tragaluces a diferente altura. También obserbamos como esta sustentada mediante ábsides y semicúpulas aguantadas por arbotantes. También se observa como en cada segmentos del tambor, dividido por los nervios, nos encontramos un óculo.


Aplicando la teoría conocemos que se trata de la cúpula de la catedral de Santa María de las Flores, en Florencia(Italia), realizada en el Quattrocento italiano(exactamente, entre 1377-1446) por Filippo Brunelleshi. 


Historia:
En 1418 fue convocado el concurso para cubrir la catedral de la ciudad. Se presentaron varias propuestas algunas de ellas totalmente descabelladas pero que fueron la única solución concebida por algunos de los arquitectos de la época para cubrir una luz semejante.
Se propuso situar una columna central para sostener la cúpula o incluso rellenar la catedral de tierra para luego ser moldeada y utilizada de apoyo para la construcción de la cúpula. Según el autor de esta propuesta una vez finalizada la obra los pobres de la ciudad se encargarían de vaciar la catedral de arena ya que durante el relleno se mezclarían monedas con la tierra.
Se cree que Brunelleschi llevaba ya años trabajando en este proyecto a la espera de que se convocase el concurso tarde o temprano y fue el único que consiguió presentar una propuesta firme con un plan de acción estudiado.
A él le otorgaron el premio con la condición impuesta por los gremios de que compartiese la dirección de la obra con Ghiberti. Brunelleschi aceptó muy astutamente la condición. Algunos años más tarde ya durante la ejecución de la obra Brunelleschi fingió caer enfermo durante varias semanas dejando a Ghiberti al mando de la obra. Cuanto más se extendía la ausencia de Brunelleschi más evidente se hacía la incapacidad de Ghiberti para llevar a buen puerto el proyecto y por eso fue a apartado cediendo en el 1423 la dirección de la obra a Brunelleschi en exclusiva. 
En 1440 con la cúpula casi finalizada se decide convocar un nuevo concurso para decidir como deberá ser coronada la obra. Brunelleschi se siente ofendido por este hecho y presenta la maqueta de su propuesta que finalmente resulto también ganadora.


Obra arquitectónica: Tanto el interior como el exterior son apuntados siguiendo un arco con un radio de 6/7 del diámetro del octógono inscrito en su base. Como la capa interior, al tener un radio menor, se cierra antes, la anchura de la segunda capa aumenta con la altura.La diferencia de radios de curvatura contribuye a que las fuerzas se distribuyan siguiendo una curva llamada de pétalo de flor, con un punto de máximo tensión en el cual colocó un anillo de refuerzo con vigas de madera.Entre ambas capas se encuentra la capa de aire con los nervios y anillos que forman la estructura de la cúpula. Esta capa vacía permite aligerar casi en un tercio el peso total de la cúpula, así como la existencia de dos galerías que permiten acceder a la linterna. La combinación de las tres capas y la forma apuntada permite una reducción de peso de casi un 45 % respecto a una cúpula semiesférica. Desde el punto de vista mecánico y dinámico las tres capas actúan como una sola.La cúpula pesa entre 25.000 y 27.000 toneladas, un 10,5 % del cual es el peso de la linterna. Se trata de la mayor estructura de ladrillo del mundo, construida con ladrillos romanos, de muy buena calidad, y fabricados bajo la estricta supervisión de Brunelleschi. Todos tienen un grosor de 5,1 cm y un largo entre 15,2 y 30 cm.Se utilizó la piedra en la base de las capas interna y externa. Estos anillos de piedra deberían haber alcanzado una altura equivalente a la tercera parte de la altura total de la cúpula; pero Brunelleschi, una vez conseguido el control absoluto de la obra, paralizó las hiladas de piedra cuando todavía no habían alcanzado la mitad de la altura prevista. Los modillones que sobresalen servían para apoyar los andamios durante la construcción. La cúpula está formada por 24 nervios de ladrillos dispuestos en forma de espina de pez. Los ocho que recorren los vértices de la cúpula, son los nervios principales, ya que recogen el peso de la estructura. Dos nervios más por cara ayudan a repartir el peso de la cúpula. Este total de 24 nervios parten de un anillo de piedra y ladrillo en la base de la cúpula, el cual recoge sus esfuerzos y los transmite al tambor.Paralelamente al anillo de la base, hay once anillos formados por arcos de ladrillo entre nervio y nervio, que distribuyen las fuerzas tangenciales de manera uniforme y transmiten el peso de las estructuras a los nervios.Los ocho nervios de piedra y mármol que se ven en el exterior son decorativos y no cumplen ninguna función estructural, ya que los nervios que aguantan la cúpula no se ven ni desde fuera de la catedral ni desde dentro.Sirven para definir los ocho triángulos que forman la cúpula y le confieren, rompiendo la indefinición de una cúpula monocroma, un volumen y consistencia que, de otra manera, hubieran quedado difuminados.La base exterior de la cúpula tendría que estar rodeada por una galería de la que sólo se construyó en una de las ocho caras. Los óculos del tambor son anteriores a la obra de Brunelleschi.La linterna, con sus 16 metros de altura y un peso aproximado del 10% de total de la cúpula, es una pieza clave en el conjunto arquitectónico.
Hasta aquel momento las linternas eran pequeñas o inexistentes. La cúpula se levanta sobre un cimborrio octogonal y subdivide su peso, para dar menos empuje, con una cúpula interior más baja y una cúpula externa que, peraltándose en arco apuntado, sirve de contrafuerte a la cúpula interior. En efecto, las cúpulas semiesféricas tienden, debido al peso de su centro, a hundirse de manera que sus extremos se abren hacia fuera; en cambio, las cúpulas apuntadas tienden a abrirse por la cúspide y, en consecuencia, sus extremos ejercen un gran impulso hacia dentro. Al combinar ambas, Brunelleschi pudo contrarrestar el empuje horizontal de la cúpula semiesférica con el peso, en sentido contrario, de la cúpula exterior de perfil apuntado (es el mismo sistema que las cúpulas cistercienses). 


 Filippo Brunelleshi: fue el iniciador de la arquitectura de estilo renacentista, caracterizado por ser un momento de ruptura con respecto al estilo precedente: la arquitectura gótica, buscando su inspiración en una interpretación del Arte clásico, que se consideraba el modelo más perfecto de las Bellas Artes. Entre muchas de sus grandes obras, destacamos dos, aparte de la definida anteriormente:
    -Basílica de San Lorenzo en Florencia(1418-1470):
Inspirada en las basílicas paleocristianas que Brunelleschi estudió, se trata de un templo con planta de cruz latina de tres naves, planteada bajo un esquema 2-1, es decir con la nave central más alta y ancha. En el interior, la nave central tiene el techado plano casetonado y las naves laterales se cubren con concatenación de bóvedas vaídas. La separación de las naves se establece mediante columnas de orden compuesto y sobre ellas un entablamento completo en el que descarga cada arco de medio punto, consiguiendo mayor altura de una manera armónica. En el crucero dispuso de cúpula como cerramiento.
Brunelleschi busca en esta iglesia fundamentalmente dos aspectos:
  • Horizontalidad: empleando elementos arquitectónicos que refuerzan la sensación de horizontalidad, como los entablamentos, la cubierta plana de la nave central, etc.
  • Armonía: buscó la armonía empleando criterios geométricos. Por ejemplo, establece formas cúbicas ya que la altura de las columnas es idéntica a la distancia entre columnas contiguas y entre éstas y los muros de las naves laterales.

 




    -Fachada del Hospital de los Inocentes(1419-1444):
 Se trata de un edificio de gran horizontalidad. En el cuerpo inferior se dispone de un pórtico con arcos de medio punto sobre columnas de orden compuesto, que se independiza visualmente del resto de la construcción. En las enjutas de los arcos hay tondos o medallones con figuras blancas (bebés que piden) sobre fondo azul. Es el único elemento figurativo, ya que Brunelleschi desnuda esta fachada del Hospital de los Inocentes del resto de elementos decorativos.