domingo, 24 de enero de 2016

Maiestas Domini

Nos encontramos ante una obra pictórica, perteneciente al arte románico, concretamente con el Cristo en Majestad o Maiestas Domini acompañado de los cuatro signos tetramorfos. Hoy en día se sitúa en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona.


Se trata de una pintura mural al fresco que decora la bóveda del ábside central del templo de San Clemente de Tahull en el Valle de Bohí (Lérida). En la Bóveda se representa ocupando casi la totalidad de la misma a Cristo en Majestad sentado y encerrado en una mandorla. Su nimbo y su cabeza rebasan el borde superior de la mandorla.
Aparece vestido con una túnica y un manto que le cubre los hombros. La mano derecha aparece levantada en signo de bendición y en la mano izquierda sostiene, apoyándolo en su rodilla, un libro abierto en el que se lee: Ego sum lux mundi (Yo soy la Luz del Mundo).

A un lado y otro de su cabeza aparecen el Alfa y la Omega como metáfora de que Cristo es principio y final de todo. Todo el muro de la bóveda aparece decorado con tres colores: azul, amarillo y negro. Sobre la banda azul, cuatro ruedas, dos a cada lado de Cristo encierran un león y un toro; y en las más cercanas a Cristo, dos ángeles que cogen del rabo y de una pata, respectivamente, al león y al toro (símbolos de los Evangelistas San Marcos y San Lucas). En los registros superiores se recortan dos ángeles, el de la derecha lleva un libro (San Mateo), el de la izquierda un águila (San Juan). 

La composición es clara y sencilla, muy jerárquica. Establece un eje de simetría a través del centro de Cristo y de su mandorla y pasa por la ventana inferior. Hay los mismos personajes a un lado y otro. El espacio principal se reserva para el Pantocrátor, luego el tetramorfos y luego, más abajo para la Virgen y cinco apóstoles bajo unos arcos figurados.

Las formas de expresión son antinaturalistas, con poses muy estudiadas y expresiones serias, sin individualidad ni humanidad, anatomías y rasgos parecidos, ropajes y actitudes muy estilizados. 

La Iglesia de San Clemente de Tahull, junto con la de Santa María, constituye uno de los conjuntos pictóricos mejor conservador de la pintura románica en la Península. En 1934 fueron trasladados al Palacio de Montjuich, actual Museo de Arte de Cataluña.